El Sol en una botella

La curiosa historia de la fusión, y la ciencia de las meras ilusiones

Cuando los desarrolladores de armamento detonaron la bomba de hidrógeno por primera vez en 1952, tuvieron acceso a la mayor fuente de energía del Sistema Solar, al fenómeno que hace que brille el Sol. La fusión parece proporcionar una fuente ilimitada de energía, pero se ha situado en el epicentro de una trágica y cómica cruzada que ha acabado con la trayectoria y la honra científica de numerosos investigadores. La búsqueda de la fusión es irresistible como ninguna otra, y ejerce tanta atracción que ha sumado a su causa a una comunidad entera de científicos durante más de medio siglo. Como la eterna búsqueda para construir los móviles perpetuos, el sueño de controlar la energía de una estrella en miniatura es tremendamente seductor. Construir un dispositivo de fusión proporcionaría al mundo una fuente de electricidad inagotable, pero además le otorgaría a sus inventores un enorme poder; poder económico, poder a partir de la fama, y también poder militar.

Gobiernos y científicos (incluso aficionados) se han gastado una cantidad incalculable de dinero para intentar hacer realidad ese sueño, tratando de confinar el Sol en todo tipo de «botellas» con rayos láser, imanes, ondas sonoras, haces de partículas y trozos de metal. En este momento las principales potencias mundiales invierten miles de millones de dólares para tratar de construir un reactor de fusión gigante. Sin embargo, a la luz de los precedentes, ni con todo el oro del mundo se conseguirá que el sueño de la energía de fusión esté a nuestro alcance. De hecho, la búsqueda de la energía de fusión ha sido una sucesión de fracasos que se han repetido generación tras generación. La esperanza de continuar con la investigación de la fusión y de convertirse en los dueños de la energía sin límites, ha hecho que algunos científicos desesperados se hayan engañado a sí mismos y a sus colegas, e incluso hayan llegado a cometer fraude. A lo largo de este fascinante viaje Charles Seife nos presenta a algunos de los genios audaces, villanos y víctimas de la ciencia de la fusión: el brillante y torturado Andréi Sájarov, el monomaníaco y obsesivo Edward Teller, Ronald Richter, el reservado físico cuyas mentiras avergonzaron a todo un país, y Stanley Pons y Martin Fleischmann, los dos químicos que encabezaron el mayor fiasco científico de los últimos cien años.

Colección
Las Islas
Materia
Ciencia
Idioma
  • Castellano
EAN
9788492965434
ISBN
978-84-92965-43-4
Páginas
320
Ancho
15 cm
Alto
22 cm
Edición
1
Fecha publicación
06-02-2015
Rústica con solapas
25,00 € Comprar en Imosver

Sobre Charles Seife

  • Charles Seife
    Charles Seife es profesor asociado de la Universidad de New York. Licenciado en matemáticas y periodismo se formó con matemáticos de la talla de Andrew Wiles, que resolvió el Último Teorema de Fermat, y John Conway, el inventor del Juego de la Vida. Ha investigado en teoría de pr... Ver más sobre el autor

Libros relacionados