Eduard Mörike

Poeta y novelista romántico, Eduard Mörike (1804-1875) es uno de los más grandes líricos alemanes. La perfección de sus composiciones poéticas, de marcado simbolismo, le valió el sobrenombre de “Goethe suabo”. Estudió teología protestante en Urach y Tubinga, donde, junto a un amigo, inventó el país de ensueño “Orplid”, “una esfera propia de poesía”. Fue pastor en Cleversulzbach, un pueblecito que inmortalizó en el poema La vieja veleta, y profesor en una cátedra de literatura alemana de un instituto de Stuttgart. Formó parte del Biedermeier, corriente figurativa que se desarrolló durante la Restauración. Son célebres su novela El pintor Nolten (1832) y las Poesías (1838), donde la musicalidad de los versos contrasta con el trágico final del artista: rotos su matrimonio y la creatividad, Mörike enloqueció y murió en la miseria.