30 de junio, 30 de
junio es el recuento de poemas
que Richard Brautigan dedica a a su tío Edwards, quien
indirectamente lo mató el pueblo de Japón, en guerra
contra el pueblo de los Estados Unidos de América durante
la Segunda Guerra Mundial.
Un libro de poesía que expresa sentimientos de profundo
afecto hacia el pueblo japonés, sentimientos contradictorios
de odio y admiración.
"Si al inicio Japón era un pueblo de diabólicas
criaturas infrahumanas que debían ser destruidas para que
la civilización pudiera prevalecer con libertad y justicia,
dejó de tener diez años y de repente tenía
quince. La guerra quedó atrás en la memoria y mi
odio hacia los japoneses se esfumó con ella. Las emociones
empezaron a evaporarse". Aprendió a amar la comida
y música japonesa. Un día se subió a un avión
y atravesó el Océano Pacífico. Estos poemas
son lo que ocurrió después de que se bajara del
avión y pusiera el pie sobre el suelo de Japón.
Los poemas están fechados y conforman una especie de diario,
y están escritos a finales de la primavera de 1976. Dedicados
a su tío Edward y “a todos los Tíos Edward
Japoneses cuyas vidas fueron arrebatadas de sus cuerpos entre
el 7 de diciembre de 1941 y el 14 de agosto de 1945 cuando la
guerra terminó.
Eso fue hace treinta y un años.
Ha pasado casi un tercio de siglo.
La guerra ha terminado.
Que los muertos descansen eternamente en paz, esperando nuestra
llegada.”