El joven de veintitrés
años, Andrés de Ferschengelder, realiza un viaje
de Viena a Venecia cumpliendo un deseo de sus padres de que conozca
gentes, observe costumbres ajenas y perfeccione sus maneras antes
de incorporarse al lugar que le corresponde en la aristocracia
vienesa. El objetivo primero se cumplirá pero Andrés
se irá alejando de Viena a medida que se acerque a sí
mismo. Esta novela son caminos, encuentros, rostros y ademanes
que conforman un relato entrecortado de una rara intensidad y
suspense que rodean al lector de un ambiente de impenetrabilidad,
de ambigüedad y discontinuidad. Ninguna de las figuras revela
su enigma, ninguna ha llegado al lugar que le ha sido asignado
y no se puede prever la dirección que tomará la
novela. Una Venecia del siglo XVIII, oscura y densa como un sueño
y unas vivencias del protagonista entre la vigilia y el sueño.
Es una novela sin solución a la que apenas le queda tiempo
para dar forma a los enigmas de sus figuras.
Hugo von Hoffmansthal dio comienzo a su única novela en
el año 1907 y en los siguientes veinte años la fue
retomando hasta dejarla inacabada en 1927, poco tiempo antes de
su muerte.