Estas páginas
constituyen un documento visual sin precedentes sobre la luz
de una ciudad, de nuestro Grau de Castelló, crisol humano
que día a día late alimentando el espíritu
de nuestro pueblo. Cincuenta años después volver
a contemplar este paisaje es una aventura maravillosa; ahí
están el Edificio Moruno y la playa de los Bolos, la
playa de los Bolos, la iglesia de San Pedro, el astillero, el
Tinglao y las labores de la pesca.
Las fotografías de Nicolás Sánchez Calvo
recogidas en el libro que tienen entre las manos son un testimonio
de vida. Cada imagen refleja el Grau de la memoria, de todas
sus aspiraciones y deseos, de esa ciudad marítima que
hoy transitamos, de esa Playa del Pinar entonces inmaculada,
paraíso adánico aún en 1953.
Este es un libro para quien ama el mundo. Nos ilumina el Grau
de Castelló, el Grau que amamos, libre del viejo y caduco
ruiseñor devorador del tiempo.
Juan María Calles