Natacha Seseña,
nacida en Madrid en los “llamados años 30 de un llamado
siglo XX”, estudió Historia en la Universidad Complutense.
Se doctoró con una tesis sobre Cerámica popular
que le llevó a buscar rastros de ella por toda la geografía
peninsular. Becada en EE.UU., enseñó en el Smith
College (Northampton, Massachussets). Al regresar a España
fue subdirectora del Programa de la Universidad de Nueva York
en Madrid. Enseñó Arte español a varias promociones
de estudiantes norteamericanos.
En la extinta Fundación Banco Exterior, se ocupó
de las Artes plásticas y entre sus orgullos cabe haber
traído a España la pintura de Remedios Varo y Esteban
Vicente.
Siempre ha escrito poesía,
aunque se lo tenía muy callado. Ahora, ya en el invierno
de su vida, publica Falso Curandero, especie de testamento
de sus quehaceres poéticos que dedica a un hecho que la
hizo siempre sentirse millonaria: sus amigos.