El cambio del siglo XIX
al siglo XX supuso para la burguesía un momento de crisis
profunda, percibida por los mismos burgueses como una crisis moral,
y su reflejo en el campo de la literatura se concretó en
todo un abanico de tendencias que pretendían asumir un
compromiso más o menos radical con la realidad, atestiguando
al hacerlo la renovación del modo burgués de entender
el mundo. Una de estas tendencias, considerada de las más
radicales, fue el Naturalismo (1880-1900).
Una serie de
relatos de Detlev von Liliencron, Oskar Panizza, Hermann Conradi,
Frank Wedekind y Arno Holz, autores del Naturalismo germano que
debe su nombre al testimonio que aportan aquellos de un crisis
moral, social y artística. Son cinco relatos que sorprenden,
en conjunto por la violencia con la que están escritos,
como si la aproximación a la realidad no fuese posible
más que mediante una inmersión, un "lancémonos"
que le dejase a uno desnudo ante los hechos.