Johann Wolfgang von Goethe
(1749-1832) fue abogado, consejero secreto, botánico, geólogo,
protopaleontólogo... Todas estas actividades fueron desarrolladas
en general cosechando éxitos, aunque es a su importantísima
contribución literaria a una época tan apasionante
como compleja a la que sin duda debe el reconocimiento de su genio.
La obra de Goethe se ha
convertido en punto de referencia desde su publicación,
convirtiéndose al tiempo en objeto de consideraciones mucho
más trascendentales que las que puedan concernir al mero
placer que provoca su lectura, un placer que nace del estimulante
juego entre la convención y la falta de convencionalidad
que encierran sus obras en su concepción, propuesta y forma.