La importancia de esta
comedia de Bruno, insólita dentro de su producción
exclusivamente filosófica, es que encontramos en ella el
embrión de lo que, con el pasar de los años, se
convertirá en su sistema filosófico.
Toda la producción bruniana se encuentra en germen en esta
comedia y, sobre todo, está presente la metodología
de Bruno, su modo de trabajar, avanzando y retrocediendo, no desechando
nada de lo recibido de la tradición.