Este libro reúne
los detalles del asesinato y describe los motivos de los autores
del mismo. Los autores entraron en contacto con el presunto asesino,
Flavio Carboni, y con los personajes situados en los más
altos niveles del gobierno de Reagan que establecieron con el
Papa una alianza contra el comunismo a principios de los años
ochenta. Solidarnosc tuvo entonces el papel decisivo. Los autores
también hablaron con el confesor de Lech Walesa y con el
jefe del Gobierno polaco.
Aquí se
expone un juego de intrigas en la política mundial que
tuvo consecuencias históricas. Roberto Calvi se encontró
en medio del engranaje. Como jugador reconoció demasiado
tarde que sólo era un peón dentro de un juego más
grande.