"En casa de Dolores,
la tertulia tiene lugar siempre en derredor de la mesa del comedor.
Como corresponde. (...)
En esas tertulias, Dolores
gusta abordar las cosas en sus pequeños detalles. Bien
sea para contarle de alguna costumbre rusa, de cierta característica
peculiar de los soviéticos, o para recordar y preguntar
acerca de las cosas de España. Recuerda una calle, un pueblecito,
describe determinado lugar o enumera las no sé cuántas
formas de cocinar el bacalao. Es experta en esto último.
¿Quién va
a discutir la primacía de las mujeres vascas cuando se
meten en la cocina?"